Nació en Allegheny City, Pensilvania,
Estados Unidos. Pintora de estilo impresionista dedicada a los retratos.
Viajó a Europa y estudió en Francia junto a los maestros
más destacados de esa época.
Sus primeros trabajos guardan la influencia de su amigo
Manet y
posteriormente, llevan el sello del maestro
Degas.
Esto no significa que la Cassatt carezca de originalidad. Al contrario, ya madura,
crea un impresionismo refinado, de ejecución magnífica donde sus
personjes se presentan vívidos y frescos.
Si bien la técnica impresionista clásica tiene una apariencia más
bien áspera, Mary Cassatt la hace evolucionar y consigue aplicar la suavidad
que proviene de su naturaleza femenina. Sumado a esto es mágica cuando
reproduce el entorno, llegando este a gozar de una importancia similar al personaje
principal.