Nació en Montpellier, Francia,
en el seno de una familia acaudalada.
Estudió medicina
en París, pero abandonó la carrera por su
gran pasión: la pintura. Conoció a Pissarro,
Monet,
Renoir,
Caillebotte y
Sisley con
los que colabora en el desarrollo de la escuela impresionista,
estilo revolucionario a fines del siglo XIX. Bazille, influenciado
por el creador vanguardista
Pissarro,
practica el mismo estilo de su amigo pero nunca alcanza
la maestría y prestigio de él. A diferencia
del realismo clásico que incorpora hasta el mínimo
detalle, artistas como Bazille, pertenecientes a una época
en que los europeos aumentaron su ritmo de vida y donde
el tiempo era más escaso, se inclinan por esta forma
de pintura, que siendo igualmente de corte realista, emplea
el pincel para reflejar el matiz de las sombras que delinea
los volúmenes, excluyendo la rigidez esquemática
de estilos anteriores.
©dr.croxwell.