Nació en Leiden, Holanda. Pintor
barroco de retratos y dibujante superdotado. En un principio
siguió
a el
Caravaggio que
era gran maestro de la técnica del claroscuro, a
Rubens por
su brillosidad y colorido vigoroso y a
Tiziano por
la forma libre de utilizar el pincel.
Ya a los 25, Rembrandt aplica en sus obras un estilo personal revolucionario
que se aleja de la forma suave de pintar de los maestros holandeses contemporáneos
y se sumerge en la técnica de los maestros italianos. Su pincelada gruesa,
a veces sobrecargada de pintura, agrega a sus obras una textura inédita
hasta ese momento.
En vez de reflejar con exactitud las escenas, Rembrandt se inclina por retratar
sugestivamente lo que ven sus ojos. Por otra parte, sin haber conocido Italia,
aplica el estilo de pintar de los venecianos, que muestra un entorno obscuro
para terminar con máximo fulgor en la imagen.
En esa época los colores apropiados para una pintura eran limitados por
los estándares académicos, sin embargo Rembrandt innovó
con nuevos extremos de colorido y a la vez logró un equlibrio
exhuberante entre esos extremos.
Su técnica de aplicación de capas, desde el fondo hacia adelante,
con una transición imperceptible de colores y tonos (
esfumado),
lo situan entre los capaces de dar transparencia con la calidad que lo hacen
Leonardo y
Miguel
Angel.
©dr.croxwell.