Nació en Perugia, Italia. Pintor
renacentista de cuadros religiosos y retratos. Su estilo
tiene raíces florentinas, donde se dice estudió con
Verrochio junto
a
Leonardo. Contemporáneo
de otros grandes maestros, el Perugino tenía una
reputación muy bien establecida. A los 31 años
de edad, formó parte del grupo de artistas que plasmó sus
obras en los muros de la recién construída
Capilla Sixtina de Roma, hoy del Vaticano. Lo acompañaron
Botticelli,
Ghirlandaio y
otros. Su forma de pintar es emotiva y delicada, acompañada
de una perspectiva donde el espacio está claramente
definido y los personajes muestran la proporción
anatómica que sólo un gran maestro logra.
No en vano, el famoso Rafael Sanzio estudió
en su adolescencia junto a el Perugino.
©dr.croxwell.